Spanish Archaeological and Archaeobiological Mission at Sharjah


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    By the 1990s, the Bronze Age (2nd and 3rd millennium BC) and the Greco-Roman period in the Oman Peninsula had already been studied but almost nothing was known about the Iron Age. From 1200 to 300 BC, the region was an unknown and only a few architectural remains from this time began to attract the attention of researchers. What would be the appearance of the first stable settlements made of mudbrick were observed. They seemed to be linked to the existence of palm groves and an ingenious way of obtaining water from the subsoil and moving it, either close to the villages or to a place where a palm grove could be created. This is the falaj (underground channel), well known in the region during the Islamic period, that extended with the Muslim conquest to other places such as Spain, where we know them as viajes de agua (Water ways) in medieval Madrid or minas (Water mine) in the Levante.

    This initial hypothesis prompted us to focus our work, which is of an interdisciplinary nature, on the Iron Age in the al Madam region, located in the center of the Oman Peninsula. Al Madam has higher rainfall rates than the rest of the peninsula and is protected by several mountain ranges and hills that slow the entrance of sands from the Arabian Desert into the area. Throughout several environmental studies and excavation campaigns, we documented: an enormous necropolis on and at the foot of the al Buhais mountain, a stable village (in a magnificent state of preservation) including an area where mudbricks were made, and at least one underground gallery that transferred water from the water table to a huge palm grove of artificial creation. The archaeological remains of this man-made grove (canals, ditches, tree pits, ponds, etc.), whose construction was possible because the water level was very close to the surface in ancient times, became visible after excavation.

    If we approach the modern-day plain of al Madam, we find an archaeological complex of about 9 square kilometers within a protected perimeter that permits us to:

  • 1. Recognize a village (al Madam 1-Thuqeibah Core) which includes six excavated mudbrick houses, three of them linked by perimeter walls, and a community well. It was also possible to deduce the how far the village, which lies below a beautiful dune area, would have extended. Our studies of archaeofauna, palaeo-vegetation, objects and ceramics allow us to know that the group that had settled there dedicated time to hunting, livestock, preparation of dairy products and textiles, and even separated their domestic areas (dwelling, kitchen, water supplies, etc.). The Iron Age village was one of a mixed agricultural and livestock character.
  • 2. Understand how the village’s construction material (mudbrick, mortar, plaster) was manufactured in the so-called Mudbrick Working Area. In this area, the material was extracted, water was added to make the mud mixture, and the mudbricks were placed to dry. This 900 square meter area includes a preserved well, several channels, more than sixty masses of mud mixture, the traces of the tools with which the material was extracted, as well as hundreds of hand- and footprints of those who extracted it in the final moments of the installation’s use.
  • 3. Discover a water collection gallery (al Madam 2) or falaj, excavated in the natural rock and partially freed by the team of archaeologists, and access wells. It was possible to follow its path from the surface for more than 500 meters and once the passage is open, we would follow its route for another 200 meters.
  • 4. Identify a network of channels and fields of crops after traversing the water passage in the direction of the village on the surface (for 1,200 meters). These form the hydraulic system that allowed for the creation of an artificial palm grove in the Iron Age included in a 600 by 300-meter area (15 hectares).

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Al Madam

Life in the oasis - Vida en el oasis

 

Pie LAPP - LVM

    En los años noventa, la Península de Omán ya había sido estudiada en lo relativo a la Edad del Bronce (III y II milenio a.C.), así como la época greco-romana, pero la Edad del Hierro se desconocía casi por completo. Desde el 1200 a.C. al 300 a.C., nuestra región era una incógnita y solo algunos restos arquitectónicos empezaron a llamar la atención a los investigadores. Apreciábamos lo que sería la aparición de los primeros poblados estables, de adobe, que parecían estar ligados a la existencia de palmerales y de una ingeniosa manera de conseguir el agua del subsuelo, y trasladarla cerca de los poblados o de llevarla a un lugar donde poder crear un palmeral. Se trata del falaj (canal subterráneo), muy conocido para época islámica en la región y que se extendió con la conquista musulmana a otros lugares como España, donde los conocemos como Viajes de agua en el Madrid medieval o Minas en el Levante.

    Esta hipótesis de partida nos ha impulsado a centrar nuestros trabajos, con un carácter interdisciplinar, en la Edad del Hierro y en la región de al Madam, situada en el centro de la Península de Omán. Al Madam tiene una mayor pluviosidad que el resto de la península y se halla protegida por varias cadenas montañosas y cerros, que frenan la entrada de las arenas del desierto de Arabia. A lo largo de varias campañas de estudios del entorno y de excavación, documentamos: una enorme necrópolis sobre y al pie de la montaña de al Buhais; un poblado estable (en magnífico estado de conservación) en el que incluimos un área donde se fabricaban los adobes del poblado; y al menos una galería subterránea que trasladaba el agua desde la capa freática a un enorme palmeral de creación artificial (gracias a que el nivel del agua estuvo muy cerca de la superficie en la Antigüedad), cuyos restos arqueológicos -canales, acequias, alcorques, estanques, etc.- son visibles tras la excavación.

    Si nos acercamos actualmente a la planicie de al Madam, nos encontramos un complejo arqueológico dentro de un perímetro protegido de unos 9 km2 que permite:

  • 1. Reconocer un poblado (al Madam 1-Thuqeibah Core) de seis casas de adobe excavadas, tres de ellas unidas por muros perimetrales, y un pozo comunitario, además deducir hasta donde se extendería el poblado bajo una zona dunar realmente bella. Nuestros estudios de arqueofauna, paleovegetación, objetos y cerámica, nos permiten saber que el grupo allí asentado, en la Edad de Hierro, dedicó tiempo a la caza, a la ganadería, a la preparación de productos lácteos, textiles e incluso separar las zonas domésticas: habitación, cocina, aportes de agua, etc, de un poblado con un carácter mixto, agrícola y ganadero.
  • 2. Entender cómo se fabricaba el material de construcción del poblado (adobes, morteros, revocos), en la llamada Mudbrick Working Area. Una zona en la que se extraía el material, se mezclaba con agua y se realizaba la masa, y se ponían los adobes a secar. Esta zona de 900 m2 conserva un pozo, varios canales, más de sesenta masas de amasado y las huellas de las herramientas con las que se extrajo el material así como cientos de huellas de pies y manos de aquellos que lo extrajeron en el último momento de uso de la instalación.
  • 3. Descubrir una galería de captación de agua (al Madam 2) o falaj excavada en la roca natural y liberada por el equipo de arqueólogos en parte, con los pozos de acceso a la misma, así como seguir su recorrido desde la superficie durante más de 500 m. Una vez que la galería queda a cielo abierto seguiríamos su trazado durante 200 m más.
  • 4. Tras recorrer esa galería superficialmente en dirección al poblado, (a una distancia de 1.200 m) identificaríamos una red de acequias y campos de cultivos que forman el sistema hidráulico que permitió la creación de un palmeral artificial en la Edad del Hierro incluido en un área de 600 x 300 m, 15 has.  


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